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Tu Mitología

Anubis

Anubis, conocido por los egipcios como «Anpu», significa literalmente “decadencia”, tiene cabeza de chacal negro posada sobre el cuerpo de un hombre. Es una de las deidades del antiguo Egipto más célebres. Algunas representaciones de este dios lo muestran sosteniendo el ankh, o símbolo de la vida, en una mano y un bastón en la otra, mientras que otras imágenes lo muestran atendiendo el cuerpo muerto de un faraón.

Aunque Anubis siempre fue considerado como un dios de la muerte y los muertos, su posición dentro de la religión egipcia se alteró con el tiempo. Durante la Primera Dinastía, Anubis era el dios principal de los muertos, sin embargo, cambió durante el Reino Medio, cuando el culto a Osiris ganó popularidad y fue elevado a dios supremo de los muertos y señor del Duat, el antiguo inframundo egipcio. Anubis pudo haber perdido su trono ante Osiris, pero no perdió su importancia. Su papel pasó de gobernante de los muertos a embalsamador y juez.

Entre los antiguos escritos egipcios que mencionan a Anubis se encuentran los Textos de las Pirámides, que son inscripciones dentro de una serie de pirámides del Antiguo Reino que fueron construidas para cinco faraones y algunas de sus esposas. Estos textos, que conservan los hechizos y oraciones destinados a resucitar al ocupante de la tumba de entre los muertos y guiarlo a la vida eterna, sitúan a Anubis en diversos papeles con respecto a los difuntos.

Mito de los dos hermanos

Anubis - Dioses Egipcios

Anubis y Bata

Cuenta la historia de Anubis y Bata, dos hermanos que de un principio viven en la misma casa, junto con la esposa de Anubis. En esta historia, Bata actúa como pastor y trabajador en la tierra de Anubis. Todo va bien hasta que la esposa de Anubis intenta seducir a Bata. Cuando Bata rechaza a la mujer de su hermano, ella finge que él la ha agredido. Anubis se cree la historia de su esposa, coge un cuchillo para matar a su hermano, pero Bata consigue escapar con vida.

Bata le pide ayuda a Ra y el dios solar decide crear un rio entre ambos llenos de cocodrilos para que Anubis no pudiera cruzarlo. Desde la orilla le cuenta a su hermano todo lo que ha pasado y como parte de su juramento, Bata se corta el pene y lo tira al río. Anubis arrepentido de lo que había pasado, vuelve a casa y mata a su esposa.

Los dioses ven que Bata vive solo y le proporcionan una esposa. Bata le dice que no salga de la casa, porque el mar la desea y se la arrebatará. Cuando la esposa desobedece a Bata, el mar intenta secuestrarla, pero la mujer corre demasiado rápido y se las arregla para volver a casa sana y salva. Mientras la mujer huye, el mar le dice al árbol de acacia que la agarre, pero el árbol solo logra conseguir un mechón de su pelo, que cae al agua.

El faraón mata a Bata

El pelo flota río abajo hasta el lugar donde los lavanderos del faraón están lavando. La ropa del faraón capta el olor del perfume de la esposa de Bata, y el faraón ordena que le traigan a la mujer. Cuando llega, se convierte en la esposa del faraón, y pronto le cuenta al faraón lo del árbol de acacia que contiene el corazón de Bata. El faraón ordena que el árbol sea destruido. Cortar el árbol mata a Bata. Anubis es alertado de la muerte de Bata por ciertas señales y es entonces cuando va a buscar a su hermano y encuentra su cadáver en la cama de su casa. Bata le había dicho a Anubis que su corazón debía ser almacenado fuera de su cuerpo, así que Anubis va a buscarlo.

Después de una larga búsqueda, encuentra el corazón y lo devuelve al cuerpo de Bata, lo que le devuelve la vida. Bata se transforma en un toro mágico y le dice a Anubis que lo lleve a la corte del faraón. La ex esposa de Bata, que aún vive en la corte real como esposa del faraón, se entera de que su marido se ha transformado en un toro y quiere vengarse de ella, así que organiza el sacrificio del toro y lo corta en pedazos. Sin embargo, sus planes se ven frustrados cuando dos gotas de la sangre del toro caen fuera de las puertas del templo. De esta sangre, brotan dos árboles, uno de los cuales acusa a la mujer de traición mientras está sentada a su sombra.

Final de la historia

La ex esposa de Bata hace que los árboles sean derribados y cortados en pedazos, pero una astilla del árbol que le habló entra en su boca y la impregna. Por segunda vez, Bata es traído de vuelta de entre los muertos, ya que el niño nacido por la ex esposa de Bata es el mismo Bata, que se convierte en faraón. La historia termina con Bata juzgando a su ex esposa y haciendo a Anubis su heredero. Aunque Bata era un dios del Nuevo Reino por derecho propio, es fácil ver los paralelismos entre su historia y el mito del Osiris moribundo y resucitado, así como entre el papel de Anubis en esta historia y sus funciones en otras partes del mito egipcio.

Bata claramente juega el papel de Osiris; su pene amputado termina en un río, y es devuelto a la vida después de haber muerto a través de los movimientos de Anubis. Al igual que Osiris, Bata queda prisionero en la madera de un árbol, y más tarde se le devuelve a la vida por segunda vez, después de lo cual llega al poder como el señor de la tierra. Así como las aventuras de Bata representan el viaje de Osiris de la vida a la muerte a la resurrección y a la realeza, también Anubis mantiene su tradicional papel funerario en este mito.

El juicio de Anubis

Es el deber de Anubis encontrar y atender el cuerpo de Bata muerto y devolverlo a la vida a través de su magia colocando el corazón de Bata de nuevo en su cuerpo. Esto es paralelo al trabajo de Anubis ayudando a embalsamar al Osiris muerto, devolviéndole así la vida. Anubis también actúa como una especie de guía para Bata cuando este toma la forma de un toro, y cuando Bata entra en su autoridad como faraón, a Anubis se le da un papel importante como príncipe heredero del reino, al igual que a Anubis se le dio una importante autoridad en el Duat bajo el reinado de Osiris.

La asociación de Anubis con la muerte y el juicio, así como la imponente imagen de su cabeza de chacal negro y su cuerpo musculoso, a menudo lleva a la gente moderna a verlo como un dios temible y potencialmente violento. Sin embargo, como hemos visto, el antiguo pueblo egipcio no veía a Anubis de esa manera. Para los antiguos egipcios, Anubis era un dios que cuidaba tiernamente de los muertos y cuyos dones y poder permitían a las almas de los justos entrar en la vida eterna.

Dioses egipcios

Bastet

Bastet

Referencias

  • Pinch, Geraldine (2002). «Anubis». Handbook of Egyptian mythology. Ed. ABC-CLIO. ISBN 1-57607-242-8.
  • DM Doxey. “Anubis”. En The Oxford Encyclopedia of Ancient Egypt I, editado por DB Redford. Oxford y Nueva York: 2001, 97–98.
  • Plutarco (2013). Isis y Osiris. Editorial: Olañeta. ISBN 8497168577
  • Papiro d’Orbiney. Historia de dos hermanos, en el Museo Británico.
  • Parra Ortiz, José M (1998). Cuentos Egipcios. Editorial: Alderabán Ediciones. ISBN 9788488676542.

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