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Tu Mitología

Dioses Nórdicos

En la mitología nórdica, existían dos grupos principales de «dioses nórdicos», los Vanir y los Aesir. Los Vanir son la raza de dioses más antigua de la mitología nórdica que viven en Vanaheim. Se les considera dioses y diosas de la fertilidad, la prosperidad y la tierra, y son responsables de los asuntos domésticos, como el fuego del hogar o la agricultura. Los Aesir, en cambio, son una raza de dioses más jóvenes que se les representa como deidades guerreras que viven en Asgard. Hay varios mitos sobre la guerra de los Vanir contra Aesir, lo que lo hace un poco lioso, sobre todo con el personaje de Gullveig, que muy poca gente conoce que en realidad esta hechicera es Freyja. Así que, sin más preámbulos, te voy a contar uno de los mitos de los dioses nórdicos, la guerra entre los Æsir y los Vanir.

Cosmología Nórdica

La mitología nórdica describe un universo compuesto por varios reinos que se ubican a lo largo del Yggdrasil: un enorme fresno perenne. En sus raíces, ramas se encuentran los nueve reinos o mundos. Son los siguientes:

  • Asgard: El mundo de los dioses o Æsir, que está gobernado por Odín.
  • Midgard: El mundo de los hombres.
  • Helheim: El reino de la muerte, gobernado por Hela, hija de Loki. Es un lugar frío, oscuro, donde nunca brilla el sol.
  • Niflheim: El mundo de la oscuridad y las tinieblas, invadido por una niebla perpetua. Este gélido lugar es la morada del dragón Níðhöggr.
  • Muspellheim: El reino del fuego, habitado por los Gigantes de Fuego liderados por Surt.
  • Svartalfheim: El hogar de los elfos oscuros o Svartalfar.
  • Alfheim: El mundo de los elfos luminosos o ljósálfar.
  • Vanaheim: El mundo de los Vanir, el otro grupo de dioses vikingos.
  • Jötunheim: El mundo de los gigantes, tanto de roca como de hielo.

Un puente de arco iris llamado Bifröst conectaba Asgard con Midgard. Este puente era utilizado por los dioses para llegar al mundo de los humanos y era vigilado por Heimdallr.

El mito de los Vanir contra los Aesir

Una diosa que cambia los destinos

Una de las diosas Vanir, llamada Freyja, contaba con un talento especial para cambiar el destino. Para ganarse la vida, fue de pueblo en pueblo vendiendo su “seidr”, un tipo de magia nórdica. Cuando finalmente llegó a Asgard, se llamó Heidr (Heiðr), que significaba “brillante”. Los poderosos dioses Aesir apreciaron sus talentos, quizás más de lo que debían. Hacer un llamado a Freyja para que cambiara su destino se convirtió en una adicción. Los dioses de Asgard estaban renunciando a su honor para satisfacer sus más bajos deseos. Ya no defendían la obediencia, el honor y la lealtad de sus familiares. Los reemplazaron con un deseo de obtener cada vez más esa poderosa magia de Freyja.

Como la mayoría de los dioses del mundo antiguo, los Aesir a veces eran crueles e irresponsables. En lugar de reconocer sus propias debilidades, culparon a Freyja por su caída. “¡Tómenla!” dijo uno de los dioses Aesir. “Es malvada, así que atarla”. “La quemaremos viva”, dijo Odín, el poderoso padre de los dioses. Freyja intentó soltarse, pero no había manera de quitarse las cuerdas, así que les dijo lo siguiente, ¿compras mis servicios por voluntad propia y luego me culpas de tus propias debilidades? Vosotros sois un grupo corrupto. No tienen verdadero honor si no pueden hacerse responsable de sus propios actos.

Freyja es quemada en la hoguera

Tres de los dioses llevaron a Freyja al patio y la ataron a un poste. Al mismo tiempo, varios otros tomaron leña y la arrojaron a sus pies. Entonces, uno de ellos agarró una antorcha cercana y encendió el fuego. Todo el tiempo, Freyja los miraba, examinando la multitud de personas con rabia en los ojos. Algunos de ellos eran sus propios compañeros Vanir, pero estaban callados, con miedos de ser los siguientes. Pronto, las llamas envolvieron a Freyja. Gritó en agonía llena de ira y cuando su cuerpo quedó reducido a cenizas y la llama se fue, la multitud se dispersó lentamente. Uno de los Aesir se demoró asegurándose de que ella ya no estaba.

Cuando casi todos se fueron, algunos de los sirvientes de Vanir fueron a limpiar las cenizas, pero se encontraron que la pila se movía. El montón de cenizas creció y creció, para luego levantarse y arrojar los escombros, revelando la forma desnuda de Freyja. Su risa resonó por los pasillos de Asgard y todos los Aesir regresaron corriendo para averiguar qué había sucedido. De nuevo, la ataron y volvieron a colocar leña a sus pies. Y nuevamente, encendieron la leña para destruir a la bruja de una vez por todas. Esta vez, lo hicieron más por miedo que por arrogancia. Y de nuevo, Freyja se levantó de las cenizas. Por tercera vez, la ataron y encendieron la llama casi en pánico y desesperación. Solo Odín mantuvo alguna apariencia fría.

No supo ver el error de su acto criminal. Estaba demasiado cegado por la arrogancia de su propia convicción. Cuando las llamas se apagaron y todo lo que quedó fue un montón de cenizas, Odín habló. Desparramen las cenizas. Rápido, antes de que regrese. Pero Freyja lo había escuchado y saltó de las cenizas más poderosa que antes. Después de todo, tenía la habilidad de cambiar el destino. En ese momento, deseó tener el poder de cambiar las mentes también. Antes de que los Aesir pudieran recuperar su ingenio, algunos de los Vanir alejaron a Freyja del peligro y la sacaron de la ciudad capital.

La guerra entre los Aesir y los Vanir

Los dioses Vanir tomaron esta traición por parte de los Aesir como una real ofensa, y su miedo y odio a estos señores opresivos detonaron una guerra total. En el lado de los Aesir, los dioses tenían armas superiores y fuerza bruta sin piedad. Los Vanir, sin embargo, contaban con magia muy poderosa de todos los tipos que te puedas imaginar. Aunque los poderes utilizados en cada lado eran completamente diferentes, por alguna extraña razón estaban bien combinados.

Cada lado sufrió y cada lado ganó batallas, pero ninguno de los dos estaba ganando. Así que los dos bandos deciden hacer una tregua. Como tributo para unirlos, los Vanir ofrecieron a los hermanos Freyr y Freyja y a su padre Njörd, para que los Aesir los retuvieran como rehenes. Los Aesir ofrecieron a Mímir y Hoenir para ser retenidos por los Vanir. Freyja, por supuesto, había sido el centro de la disputa original, así que los Aesir ganaron sus poderes junto con los de su hermano y su padre. Sin embargo, los Vanir obtuvieron la sabiduría de Mímir y Hoenir.

No obstante, después de un tiempo, los Vanir comenzaron a sospechar del intercambio. Cuando Mímir se iba, Hoenir no era tan sabio. De hecho, parecía ser un idiota. Solo cuando Mímir estaba cerca, Hoenir tenía su ingenio. Esto enfureció a los Vanir. Al sentirse engañados cogieron y decapitaron a Mímir, la parte valiosa de su intercambio. Naturalmente, no consultaron a Mímir antes de cortarle la cabeza, pero no hace falta mucha sabiduría para darse cuenta de lo tonto que fue este acto. Cortar la cabeza de Hoenir habría tenido mucho más sentido.

Dioses nórdicos

Gigantes nórdicos

Referencias

  • Las Eddas Poéticas: Los Textos Más Antiguos de la Mitología Nórdica. Traducido por Henry Adams Bellows.
  • Fuentes primarias en Nordic Culture de Daniel McCoy.
  • Rubén González (2014). Dioses y Héroes de la Mitología Nórdica. Editorial: Rubén G.L. ISBN 9781311510792.
  • Carolyne Larrington (1999). The Poetic Edda (Oxford World’s Classics). ISBN 0192839462.
  • John Lindow (2002). Norse Mythology: A Guide to Gods, Heroes, Rituals, and Beliefs. Editorial: OUP USA. ISBN 0195153820.
  • Snorri Sturluson (Autor), Lee Milton Hollander (Traductor)(1964). Heimskringla: History of the Kings of Norway. Editorial: University of Texas Press. ISBN 0292730616.

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