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Tu Mitología

Titanomaquia

La Titanomaquia fue una guerra que hubo entre titanes y dioses olímpicos. El desencadenante de este conflicto fue el todopoderoso Zeus, al salvar a sus hermanos de su terrible padre Cronos «Rey de los Titanes». Este temible titán se comía a sus hijos cuando nacían, aunque hay que decir que todo esto tiene una explicación. Para entender bien esta historia tenemos que remontarnos a unos cuantos eones atrás (un eón son mil millones de años).

Todo comenzó con Urano, titán y dios primordial creador del universo que dominaba los cielos. Su consorte es Gea, conocida también como Gaia, esta deidad representa la tierra, y juntos, tuvieron 6 hijos y 7 hijas. Urano encerró a los Cíclopes y Hecatónquiros en el vientre de la Tierra, en el célebre Tártaro. Gea sufrió un dolor inmenso y persuadió a sus hijos para que se rebelaran contra su padre, siendo Cronos quien castraría a Urano con una “hoz de agudos dientes”.

Cronos derrota a Urano

El titán Cronos derrocó a su padre y se hizo con el reinado, tiró sus testículos ensangrentados al océano. De las gotas de sangre que caían sobre la Tierra, surgieron Alecto, Tisífone y Megera, conocidas como las Erinias, y con ellas las Melíades y las ninfas del fresno. Urano, que era un titán terrible, empezó a odiar a su descendencia, y echó a Cronos una maldición que decía lo siguiente:

Los titanes caerán y sufrirán un castigo por sus crímenes, será uno de tus hijos, Cronos, quien vencerá y pondrá fin a una batalla de más de diez años, esa es mi profecía, pues tú, tendrás que sufrir el mismo destino que yo.

Urano quedó destronado, pero, el nuevo rey de los Titanes, afectado por la maldición que le había echado su padre, decidió comerse a cada uno de sus hijos. Su hermana y esposa Rea, enfadada porque se veía siempre embarazada sin ser madre, decide cambiar a su hijo menor Zeus por una piedra envuelta en una sábana y criarlo en secreto en una cueva de la isla de Creta.

Zeus, educado y amamantado por las ninfas Adrastea e Ida y con la ayuda de la diosa Metis, prepara una poción venenosa para derrotar a Cronos, es de esa forma como consigue que el titán vomite a sus hermanos. Es en ese momento cuando empieza la «Titanomaquia».

Dioses y criaturas

Dioses Olímpicos vs Titanes

Empieza una dura batalla, los Titanes luchan desde el “Monte Otris” y los dioses desde el “Monte Olimpo”. En el bando de Zeus tenemos a Hestia, Hera, Deméter, Hades y Poseidón. También está la Titánide Hécate junto con Estigia, una Oceánide hija de Océano y Tetis que también lucha junto con sus hijos en el bando de los “Dioses Olímpicos”. Por otra parte, tenemos el bando de los Titanes, encabezado por Cronos incluían a Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto, Atlas y Menecio.

La pelea dura más de diez años, una guerra equilibrada que no parecía tener fin, pero los dioses olímpicos guardaban un as bajo la manga. Gea, anunció a Zeus que necesitaba aliados si quería ganar la batalla, así que el “dios del trueno” liberó a las bestias que estaban en el Tártaro, como los Cíclopes, una raza de colosos de un solo ojo en la frente, y también liberó a los Hecatónquiros, gigantes que tienen 100 brazos y 50 caras.

La alianza de Zeus

Zeus Mitología Griega

Zeus, junto con sus hermanos consiguen liberar a las criaturas. Les ofreció néctar y ambrosía, un auténtico manjar de los dioses, luego se dirigió a ellos y le comentó lo siguiente:

¡Escucharme! Hijos de Urano y Gea, para que os diga lo que me dicta el corazón en mi pecho. Hace mucho tiempo que nacimos de Cronos y Rea, llevamos más de diez años enfrentándonos unos con otros, batallamos todos los días por la victoria y el poder de los titanes. Mostrad vosotros vuestra increíble fuerza contra los titanes en esta interminable lucha. Recordar nuestra dulce amistad y como gracias a nosotros, volvisteis a ver la luz saliendo de una oscura tiniebla.

Coto, uno de los Hecatónquiros le contestó a Zeus:

¡Divino! No nos descubres cosas ignoradas, sino que también nosotros sabemos cuán excelentes son tus pensamientos e inteligencia. Paladín fuiste para los Inmortales de una cruel contienda y por tu sabiduría regresamos de nuevo saliendo de aquella oscura tiniebla, ¡soberano hijo de Cronos!, después de sufrir desesperantes tormentos entre inexorables cadenas. Por ello, también ahora, con corazón firme y resuelta decisión, defenderemos nuestro poder en esta terrible batalla luchando contra los Titanes a través de violentos combates.

Después de escuchar las palabras de Coto, los dioses olímpicos empezaron a aplaudir la nueva alianza, el espíritu de los dioses anhelaba aún más la guerra y «la caída de los Titanes» estaba aún más cerca.

¿Quién hizo las armas de Zeus, Poseidón y Hades?

Por otro lado, los Cíclopes, muy agradecidos por la ayuda que los dioses olímpicos les brinda, deciden forjar el armamento para Zeus, Hades y Poseidón. Para el padre de los dioses forjaron el trueno, el llameante rayo y el relámpago, Hades recibió el yelmo de la invisibilidad y Poseidón un tridente.

Sin embargo, los titanes exhibían su poder y su majestuosa fuerza, sus pisadas sonaban hasta el tenebroso Tártaro, la tierra resonaba con un gran estruendo. El vasto cielo gimió estremecido y desde su raíz vibró hasta el monte Olimpo. La voz de unos y otros llamándose llegó hasta el estrellado cielo.

La batalla de los Titanes

En plena batalla el mar retumbaba con fuerza. El Olimpo se tambaleaba desde sus cimientos y mientras tanto, los Hecatónquiros arrojaban enormes rocas con sus cien brazos y Zeus desde el Monte Olimpo, ya no contenía su furia, lanzaba rayos con mucha rabia mientras la tierra ardía. Por todos lados resonaba la tierra portadora de vida envuelta en llamas y crujía con gran estruendo, envuelto en fuego, el inmenso bosque. Hervía toda la tierra y las corrientes del Océano. Una ardiente humareda envolvió a los Titanes y con una inmensa llamarada alcanzó la atmósfera divina, cegando los ojos de los Titanes con el centelleante brillo del rayo y del relámpago.

Zeus bailó en medio de los Titanes la danza de guerra de los Curetes. Mientras tanto, Trescientas rocas lanzaban sin respiro los Hecatónquiros con sus poderosas manos y los cubrieron por completo con estos proyectiles a los Titanes. Los enviaron bajo tierra y los ataron entre cadenas enviándolos al Tártaro. Allí los Titanes están bajo una oscura tiniebla encerrados por voluntad del vencedor Zeus. Poseidón les puso una gran muralla que rodeaba todos los lados y por encima puertas de bronce. Y a los Hecatónquiros Briáreo, Gíes y Coto, fueron puestos de guardianes por orden de Zeus para que ningún Titán pudiera salir del Tártaro.

La caída de los Titanes

Titanomaquia

La batalla había acabado y los vencedores fueron los dioses olímpicos. La profecía de Urano se había cumplido. Habiendo logrado por fin la victoria tras toda una década de guerra, los Olímpicos dividieron el premio: otorgaron el dominio del cielo a Zeus, el mar para Poseidón, y el inframundo para Hades.

No obstante, durante la guerra de la Titanomaquia, Océano y las Titánides Tea, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis, habían permanecido neutrales, así que no fueron castigadas por Zeus. Algunos otros Titanes no fueron encerrados en el Tártaro, como Atlas, Cronos, Epimeteo, Menecio y Prometeo.

Zeus le dio a Atlas un castigo diferente, pues Urano, el cielo, había quedado casi derrumbado por la temible batalla de la Titanomaquia. Zeus condenó al Titán Atlas que sujetase los cielos para toda la eternidad. Por otro lado, Epimeteo, Menecio y Prometeo cambiaron de bando y ayudaron a Zeus en la guerra, esa fue la razón por la que no fueron castigados. Aun así, Gea, enfurecida por lo que pasa con sus hijos, preparará una venganza para Zeus, dando pie a la Tifonomaquia.

Titanes y Titánides

Cronos

Cronos

Hécate

Hécate

Urano

Urano

Referencias

  • Homero (2015). Ilíada. Editorial: e-artnow; N.º 2 edición. ISBN 1542498031.
  • Hesíodo (2013). Teogonía / Trabajos y días / Escudo / Certamen (Clásicos de Grecia y Roma). ISBN 8420678821.
  • Theoi / Titanes / Titanomachy (Wars of the Titans).
  • Platón (1999). Las leyes. Editorial: Cepc. ISBN 8425911079.
  • Diodoro Sículo (2003). Biblioteca histórica. Editorial: Grupo Anaya Publicaciones Generales. ISBN 8420656305.
  • Epic Cycle, Titanomachia Fragments – Greek Epic C8th B.C.
  • Eumelus o Arctinus, Titanomachia Fragmento 5 (de Athenaeus 1. 22c).
  • Apolodoro (1987). Biblioteca Mitologica. Editorial: Ediciones Akal Sa. ISBN 8476001797.

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