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Tu Mitología

Hela

Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

Hela, hija de Loki y la giganta Angrboda, la diosa de corazón frío y cruel. Era gobernante del frío mundo llamado Hel, Helheim o Niflhel. Los dioses la desterraron a un gélido rincón del inframundo, donde reinaba sobre los muertos que no tenían la suerte de ser elegidos para Asgard. Su gran salón se llamaba Eljudnir, las camas que ofrecía a sus reacios huéspedes se llamaban Enfermedad y sus mesas estaban llenas de Hambre.

Hela es hermana de Jörmundgander (la serpiente de Midgard) y Fenrir (lobo monstruoso, padre de los lobos Sköll y Hati, predestinado a matar a Odín en el Ragnarök). Vive en Helheim, el mundo más abajo de las raíces del Yggdrasil, el árbol sagrado del mundo. Allí reúne a todas las almas de los hombres que no son reclamados por otras divinidades. Antiguamente se decía que se llevaba a todas las almas de los que no habían muerto en combate.

Hela la diosa de la muerte

Hela es la diosa de la muerte en la cosmología de los Nueve Mundos. Es considerada la deidad más poderosa de todas las divinidades del Jötunheim (el mundo de los Gigantes, o Jotuns, de Roca y de Hielo, separados de las divinidades de Asgard por el río Iving). Actualmente el Jötunheim es el nombre de una cadena montañosa de Noruega, con la montaña más alta de Escandinavia.

Cuando Odín y los otros dioses vieron por primera vez a Hela, quedaron tan espantados que la confinaron a lo más profundo y oscuro de los mundos: Helheim. Allí, para poco consuelo de Hela, fue nombrada soberana de los muertos. El mundo del Helheim está rodeado de una muralla en la que se abren varias puertas. En su imperio corren ríos sombríos. Una de esas corrientes de agua se llama Slid. Ésta nace en el este, fluye hacia el oeste a través de valles infectados de veneno y está llena de barro y espadas. Un perro, Garm, vigila la entrada de una de sus cavernas llamada, Gnipahellir.

Helheim está rodeado por las aguas del río Gjöll, que sólo puede cruzarse por Gjallarbrú, un puente “cubierto de oro reluciente”. Sin embargo, este puente pende de un sólo cabello con el permiso de Modgud, la giganta virgen con aspecto de esqueleto. El camino hacia Helheim es tan largo que el dios Hermod, necesitó nueve días para cruzarlo. No obstante, las puertas de Hela están custodiadas por muchos otros gigantes, como Hrimgrimir, conocido como él “envuelto en escarcha”.

El imperio de Hela

El imperio de Hela se extiende a lo lejos, sus palacios son prodigiosamente altos y tienen grandes puertas. Su morada está hecha de sombras. Los que morían de enfermedad o de vejez iban a Hela, al Helheim. Pero también parece que acuden otros ya sean buenos o malos; pues se sabe que el dios Balder acudió a Helheim cuando fue asesinado por Hodr. Por otro lado, la gobernante de los muertos no puede recibir a las personas que se ahogaron en el mar, ya que pertenecen a la diosa Ran, por lo tanto, sólo obtiene los que murieron en tierra firme. Las mujeres nobles tampoco van a Hela, ya que son acogidas por Freyja después de su muerte, mientras que las vírgenes moran con la diosa Gefjun.

A pesar de que los inocentes son tratados amablemente por Hela, no hay que sorprenderse de que los vikingos se encojan de miedo ante la idea de tener que visitar su morada. En su lugar, los hombres prefieren atravesarse con sus propias lanzas, arrojarse por un precipicio o ser quemados vivos. El palacio de Hela se llama Eliud (“la miseria”), rodeado de numerosas y tupidas rejas y hasta cuya puerta crece una de las raíces del fresno Yggdrassil.

El vestíbulo del palacio se llama Bilkanda (“la maldición”). El lecho donde Hela se recuesta es Keur (“el insomnio”), su mesa es Hungour (“el hambre”), sus criadas son Ganglate (“el retraso”) y Gangleura (“la pereza”), su cuchillo es Sultin (“la sed”). Hela ocasionalmente deja su morada para recorrer la tierra sobre el lomo de su caballo blanco de tres patas, Helhest, el caballo de los infiernos.

Ullr y Hela

En tiempos de hambruna o de peste, si una parte de los habitantes de la región logra sobrevivir, los vikingos dicen que Hela utilizó un rastrillo. Cuando los poblados enteros perecen, se dice que la diosa de la muerte utilizó una escoba. Pero afortunadamente para Hela, no siempre está sola. Durante los meses de verano, cuando el clima se vuelve demasiado cálido para su gusto, el dios Ullr reside junto a ella, quizás como su amante. Ullr es también el mejor amigo de Balder, ya que le acompaña durante estos meses en las profundidades de Helheim.

Ambos se encuentran allí en el solsticio de verano, fecha de la muerte de Balder, que es cuando los días empiezan a hacerse más cortos, y el reinado de la luz (Balder) gradualmente se deja vencer por el poder de la oscuridad (Hodr). Durante el Ragnarök, cuando el rojo gallo de Helheim da la alarma, Hela saldrá de las oscuras profundidades de su reino, seguida de cerca por el gigantesco perro Garm y el dragón Níðhöggr. Ella será la encargada de liderar la legión de los muertos, que regresarán a la tierra para luchar contra las fuerzas de Odín desde el norte, en una nave que dirigirá sus velas hacia Vigrid, con Loki.

Dioses Nórdicos

Referencias

  • Elvis Davidson, H. R. (1965). Gods And Myths Of Northern Europe. Penguin. ISBN 0-14-013627-4
  • Grundy, Stephan (1998) The Concept of the Goddess. Routledge. ISBN 0-415-19789-9
  • Sturluson, Snorri. Heimskringla: History of the Kings of Norway, trad. Lee M. Hollander. Reprinted. University of Texas Press, Austin, 1992. ISBN 0-292-73061-6

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